Detrás de la botella. Siete preguntas para… Carlos Omedes. Fundador de Dicomsa.

¿Cómo empezaste en el mundo del vino?

En 1969 me contrató la empresa Francisco Alegre Serra fabricante, distribuidora e introductora de Ron Bacardí en España. Ocho años más tarde fundé Dicomsa para apoyar la distribución de este ron en Barcelona. Posteriormente incorporé a mi cartera los productos importados por la empresa Anglo Española de Distribución tales como el whisky J&B, la ginebra Bombay y la crema Baileys entre otros. Al poco tiempo, La Rioja Alta S.A primero, y Bodegas Protos después, confiaron en mí para distribuir sus vinos.

 

¿Cuál fue la lección más valiosa que aprendiste de Francisco Alegre?

La seriedad en la política de precios y descuentos, y sobre todo el valor de la palabra. Algo que siempre hemos tenido en cuenta desde entonces. La importancia de la calidad, la gestión de compras y el buen servicio al cliente.

 

¿Ha cambiado mucho el mercado desde la fundación de Dicomsa en 1977?

Sí, ha evolucionado mucho. Hemos pasado de los antiguos representantes individuales a comisión a trabajar como sociedades de distribución con grandes equipos comerciales especializados, con el apoyo de expertos sumillers, y estrategias logísticas y de comunicación hechas a medida. La incorporación de mi hijo Toni en el 2001 fue clave para la evolución y continuidad de la empresa.

 

¿Hay algo de lo que te sientas especialmente orgulloso?

Sí. Durante años hemos introducido en el mercado bebidas de mucho éxito y calidad. Hoy, aprovechando esta experiencia y conocimiento, mi hijo y yo, disfrutamos de la creación de nuestra propia línea de productos: vinos, ginebra, ron, vermut…

 

¿Cuál es el secreto del la solidez de Dicomsa?

La autofinanciación, el mantenimiento de los márgenes comerciales, el control del gasto, una eficaz gestión de cobros y sobre todo habernos ganado la confianza de nuestros clientes, amigos y proveedores con gran vocación de servicio. Siempre hemos intentado mejorar y adaptarnos a los tiempos teniendo en cuenta estos valores.

 

Confiésanos cuál es tu bebida favorita.

El licor Grand Marnier rojo.

 

¿Y un deseo de cara al futuro?

El próximo mes de junio celebro mi 50 aniversario en el sector, deseo que mi hijo Toni pueda seguir trabajando en lo que le gusta, desarrollando su talento, creatividad y pasión, y alcanzando nuevas metas empresariales.